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3 de enero de 2024

Con gran respeto Hospital de Calama despide a bebés que no lograron sobrevivir en el vientre materno

El recinto es uno de la zona norte que cuenta con la implementación de la Ley Dominga, que otorga contención para las pérdidas gestacionales. Para eso cuenta con una sala especial para padres al interior de la morgue y también ofrecen unas cajas de pésame a las familias.

El respeto, ante todo, son el principal valor que las funcionarias tanto de la Unidad de Obstetricia y del Programa Chile Crece Contigo, le están colocando a la implementación de la Ley Dominga en el Hospital de Calama Dr. Carlos Cisternas.

Esta iniciativa, propone dar contención tanto a madres y sus familias, al sufrir una pérdida gestacional. Para aquellos, el recinto cuenta con una sala especial al interior de la morgue para hacer este rito de despedida y, además, le entregan una caja de pésame que contiene hasta la huella del bebé que no logró sobrevivir.

“En relación a las pérdidas gestacionales, es decir de estos pequeños bebés, tanto dentro del útero como al nacer o cercano a su nacimiento, existe una ley que viene fortalecer el acompañamiento, desde los funcionarios de salud hacia la familia, hacia la pareja y especialmente hacia la mujer que sufre esta pérdida. La verdad es que esta ley vino a cambiar ciertos paradigmas”, explicó Yohanna Ahuad, matrona gestora del HCC.

El Hospital de Calama es uno de los pioneros en la zona norte, de implementar esta Ley que respeta este duelo y el rito de despedida de un ser que no logró nacer, pero fue esperado durante semanas por sus padres. Para eso, el recinto cuenta con una sala de descanso, adaptada al interior de la morgue, para que puedan vestir al bebé, puedan abrazarlo y finalmente despedirlo como lo estimen conveniente.

“Nosotros tenemos un promedio cercano a las 20 pérdidas gestacionales en nuestro recinto, tenemos pérdidas gestacionales pequeñas, es decir menores a 20 semanas de embarazo. Pero también, tenemos muchas pérdidas desde las 20 semanas que ya son prácticamente partos, embarazos avanzados o embarazos de término. Por lo tanto, también muchas mujeres sufren este terrible dolor a esa altura e incluso tenemos bebés que nacen vivos, pero fallecen en las primeras horas, los primeros días e incluso dentro de un mes”, añadió Ahuad.

La Ley Dominga establece un estándar especial en relación con el manejo clínico y acompañamiento a madres y padres que hayan sufrido una muerte gestacional o perinatal de un hijo o hija. Pero esta contención, en el hospital va mucho más allá, desde que la mujer llega se le explica el diagnóstico y comienza este camino doloroso, pero dando todas las garantías para vivirlo de la forma más adecuada posible.

En el caso de las pacientes que sufren abortos, abortos retenido, es decir que su fetito deja de crecer, pero que no es expulsado en forma natural, se le explica a la mujer esta condición y los tratamientos que se requieren. Que significa, que debemos decirles que puede ser una evacuación natural, espontanea o provocada. La idea es que ella tenga toda la información disponible y tome la mejor decisión (…). Lo otro es que también informamos de las garantías que tienen, como lo es permisos laborales, tanto como para la madre, como para padre, ya que este antes esto no existía. Antes se aplicaba solo a hijos que fallecían, pero no a los padres de bebés que no lograban nacer”, añadió la matrona.

Pero también, las funcionarias de esta Unidad, junto con el Chile Crece Contigo, han dignificado esta muerte. Ya no es como antes, que se pasó a llevar derechos básicos de la vida, como el traslado a la morgue de un bebé. Hoy en día, el hospital cuenta con unos contendores mortuorios especiales donde se hace la derivación y además se hace entrega de una cajita de pésame, que contiene las huellas del bebé, una vela, entre otras cosas para hacer más llevadero este dolor al interior del hospital.

“Es una ley que nos humaniza, nos acerca al proceso de duelo y a los equipos de salud, nos hace ser una parte fundamental de apoyo para estas familias que sufren esta pérdida tan terrible. Esto es un proceso que nadie espera que sea triste, todos esperamos que esto se desarrolle en forma normal”, explicó Ahuad.

Atrás quedaron esos días en que había una perdida gestacional y el bebé era simplemente desechado. Hoy en día, el equipo del Hospital de Calama, se ha dedicado a seguir al pie de la letra la Ley Dominga e incluso, van más allá de esta contención, entendiendo lo importante de este proceso de embarazo que fue interrumpido abruptamente por el destino.

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