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28 de noviembre de 2016

Incorporación de nuevos profesionales, agilizan diagnósticos y educan a la población

Educar sobre los factores locales que inciden en las tasas de diagnósticos de cáncer que hay en la ciudad, es una de las tareas que se están haciendo en el Hospital de Calama.

Con la incorporación de una dermatóloga y un segundo profesional que se sumará el próximo año al centro asistencial del Loa, se han aumentado las detecciones precoces de cáncer a la piel, que afectan a la población del Loa. Trabajo que tiene sus inicios en materia de estudios, hace más de 15 años en la comuna, tiempo que ha complementado las tareas del médico patólogo del Hospital de Calama Dr. Rodrigo Meza.

Existen más de 200 tipos de cáncer, cada uno de los cuales tienen diferentes síntomas y tratamientos.”En Calama, hay factores locales que inciden en que haya más riesgo de generar esta patología en la piel. En Calama semanalmente se detectan dos casos de cáncer a la piel”, así de drástico es el jefe de la unidad de Anatomía Patológica del hospital Carlos Cisternas, Rodrigo Meza.

“Nos encontramos sobre el trópico de Capricornio y cercanos a la Línea del Ecuador. Esto significa que el ángulo de incidencia de exposición a la radiación ultravioleta es mucho más directo, si es que nos comparamos con el sur del país”. El doctor explicó que el ángulo al que hace referencia tiene directa relación con el daño que sufre la piel al exponerse continuamente al sol. “En Calama el ángulo de incidencia es cercano a los noventa grados. Esto significa que con tal nivel de exposición a los rayos UV, estos logran penetrar hasta las capas profundas de la epidermis”, comentó.

Otro de los factores que favorecerían este tipo de patología es la altura geográfica. Lo que también es compartido por el patólogo del HCC, Dr. Meza; “ya que al encontrarnos a 2.600 metros de altura, por sobre el nivel del mar, “la atmósfera que nos protege es más delgada, revistiendo mayor riesgo”, comentó Meza. Quien además agrega a estos factores de riesgo la migración, ya que “la piel de aquellas personas que llegan hasta nuestra ciudad no está acostumbrada a recibir tan abundante radiación solar”. Dentro de esta patología, el mayor número de diagnósticos se refieren al carcinoma basocelular. “Cuando es detectado a tiempo no reviste mayor peligro y el tratamiento, básicamente, es quirúrgico”, explica Meza.

Al respecto, el director (s) del hospital Carlos Cisterna, doctor Patricio Toro, menciona que “en Calama una de cada diez personas atendida por problemas dermatológicos, tiene cáncer a la piel. A nivel nacional estamos punteando por lejos en este tipo de patología”. El doctor Toro agrega que “con un diagnóstico precoz y el tratamiento adecuado, llevado adelante por la especialista, es una gran ventaja con la que cuenta ahora nuestra ciudad, tras la incorporación dela doctora Lidia Gómez, dermatóloga”.

Las claves para evitar que la población de Calama, sufra de este tipo de patologías cancerígenas de la piel son la prevención y la detección temprana. Ámbitos en lo que se está haciendo un intenso trabajo con los profesionales clínicos del Hospital.

Por su parte, la dermatóloga del hospital, Lidia Gómez, dice que “en nuestra especialidad uno de los conocimientos básicos es que, en el mundo, uno de los sitios de mayor peligro por la radiación UV es, precisamente, el desierto de Atacama”. En este sentido la dermatóloga enfatiza que en esta zona geográfica es crucial la utilización del protector solar para prevenir la aparición del cáncer a la piel. “Los protectores solares que deben utilizarse son aquellos que como mínimo poseen el factor 30 y el máximo que de 50”.

Respecto de cómo saber qué tipo de bloqueador debo usar, la especialista aclaró que en la actualidad en el mercado se ofrecen este tipo de productos que llegan, incluso, al factor 100, lo que según sus estudios “es químicamente imposible”, comenta la doctora Gómez.

La dermatóloga Lidia Gómez  sugiere que en Calama, se debe utilizar el protector solar durante todo el año. Y la forma correcta de hacerlo, está estrechamente vinculada con la cantidad y frecuencia con que se aplique el producto. “Generalmente el protector, por efecto de la evaporación, dura en nuestra piel un periodo no superior a las 4 horas. Por eso debe ser aplicado, por lo menos, cada tres horas, aumentando su frecuencia en verano”, enfatizó. Para muchas personas puede resultar incómodo aplicarse el protector, por la composición espesa que presentan algunos de estos o por la consistencia aceitosa de otros. Pero el mercado ofrece una amplia gama de productos para cada tipo de persona, por lo que actualmente no existe excusa para no utilizar esta protección, manifestó la profesional.

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Dermatológa, Lidia Gómez especialista que trabaja en el HCC en la detección precoz del cáncer a la piel. 

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Dr. Rodrigo Meza, junto  Mario Erazo, nuevo patologo del HCC.

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